Zenpad

Al principio los árboles son árboles y las montañas, montañas; después, los árboles ya no son árboles ni las montañas, montañas; pero después, los árboles vuelven a ser árboles y las montañas vuelven a ser montañas.

Grande, Gómez Jurado

«No me gusta la idea del camino del medio y no me gusta el olor del camino de la izquierda: el aire está viciado allí, o no soy un guía. Tomaré el pasaje de la derecha.»

[Reina Roja]

[La Comunidad del Anillo]

Alma mater

Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza.

El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente.

Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca.

Res. Fausto

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Hercusa tenía una casa que se la quedó Bancaja que luego no se la quedó nadie ni aun hoy.

Lagosol III estaba por Lago Jardín, sin embargo no tenía nada que ver.

Finalmente, la piscina para niños nos ganó el corazón.